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¿Cuáles son las diferencias entre publicidad y propaganda?

¿Sabes la diferencia entre publicidad y propaganda? ¿Consideras que son lo mismo? En este artículo descubrirás las diferencias principales entre estas dos formas de divulgación para que sepas cómo distinguirlas entre sí.

Además de esto, tocaremos algunos puntos de interés sobre la publicidad y la propaganda que seguro serán de tu agrado como lo es responder a la pregunta de si la propaganda es buena o mala, los 3 tipos de publicidad más usados actualmente y la propaganda hecha por las empresas.

Sin embargo, antes de empezar a hacer todo esto, quisiéramos abordar las posibles razones por las cuales las personas tienden a confundirse estos términos entre sí.

¿Por qué se confunden entre sí?

Los términos publicidad y propaganda suelen utilizarse como sinónimos e intercambiarse entre sí de manera indiferente. Esto se debe a las grandes similitudes que presentan estas palabras entre sí. A continuación veremos algunas de ellas.

En primer lugar, ambas tienen un mensaje que comunicar, un mensaje que quieren hacer llegar a un grupo considerable de individuos. Además de ello, suelen utilizar los mismos medios de comunicación.

Por otro lado, tanto la propaganda como la publicidad son elaboradas de manera muy minuciosa por un equipo de profesionales que buscan impactar o llamar la atención del receptor de estos mensajes.

Por último, ambas suelen apoyarse en tendencias actuales para lograr más empatía con su audiencia. Estas tendencias actuales pueden ser una película, canción, foto o algún símbolo que sea especial para una sociedad o generación en particular.

Visto de esta manera, no se hace raro que buena parte de las personas vean la propaganda y la publicidad como exactamente lo mismo. Sin embargo, en realidad no es así y quedará en evidencia con las 6 diferencias que veremos ahora.

Definición de publicidad y propaganda

La primera diferencia, y quizás la principal de ellas, se encuentra en la definición de ambos términos.

Por un lado, se entiende la propaganda como el conjunto de métodos, medios y técnicas que se utilizan para difundir o dar a conocer un mensaje con el fin de conseguir adeptos a una causa o modificar la conducta de un grupo de personas.

Por otro lado, la publicidad es una forma de divulgación de carácter comercial que tiene como fin promocionar, divulgar o presentar algún producto o servicio.

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En consecuencia, a pesar de que sea muy común que las personas utilicen estos términos como sinónimos, estrictamente hablando no lo son y es un error que debes evitar cometer.

6 diferencias entre publicidad y propaganda

Los objetivos que persiguen

Como te habrás percatado viendo las definiciones de ambos términos, si bien la publicidad y la propaganda  llegan a ser medios de difusión, esto persiguen fines totalmente distintos.

Mientras que la publicidad es utilizada para fines comerciales, una propaganda está hecha para perseguir fines ideológicos, políticos o religiosos.

Por ejemplo, un anuncio presentando los nuevos zapatos Nike ha de considerarse como una publicidad. En cambio, un vídeo corto en el cual expongan razones por las cuales deberías votar por un candidato en las próximas elecciones es una propaganda.

Así pues, una publicidad intenta venderte un producto o servicio. Por su parte, la propaganda pretende instaurar una ideología o llegar a persuadirte a que apoyes alguna postura política o religiosa en particular.

A quienes se dirigen

Otra diferencia que podemos encontrar está en los grupos a quienes se dirigen la publicidad y la propaganda.

La publicidad está dirigida a lo que se conoce como un público objetivo, un conjunto de personas que comparten varias características entre sí como edad, sexo, profesión, necesidades, etc.

Por su parte, la propaganda está dirigida a un mayor grupo de personas, una población o incluso la sociedad de uno o varios países, que no necesariamente tienen muchas cosas en común.

En este sentido, la publicidad está dirigida a un público en particular, un público que tiene una necesidad que debe ser atendida. Por el contrario, la propaganda está dirigida al público en general; es decir, a la mayor cantidad de personas posibles.

marquesina

El alcance que pueden llegar a tener

En tercer lugar, una publicidad en la mayoría de los casos no tiene el mismo alcance o dimensiones que puede llegar a tener una propaganda. Para explicar mejor este punto, usaremos de referencia a los actores principales detrás de ellas: las empresas y los gobiernos.

En el caso de las empresas, las más grandes pueden llegar a difundir su publicidad a través de varios medios de comunicación como radio, televisión, periódicos o Internet. Aparte de ello, la publicidad de un producto suele hacerse hasta sacar otro producto nuevo.

Sin embargo, un gobierno que quiera difundir una propaganda cuenta no solo con los medios de comunicación, también puede valerse de cadenas nacionales, modificar programas educativos y realizar eventos por un tiempo mucho más prolongado para lograr el cambio deseado.

Por consiguiente, a pesar de que una empresa puede llegar a tener un gran alcance, difícilmente podrá igualarse al alcance de un gobierno que quiera implantar una ideología. Además, aun cuando llegue a tener dicho alcance, no lo necesita para llegar a su público objetivo.

Los contextos en los cuales prosperan

Otro ámbito interesante que diferencia la publicidad de la propaganda son los contextos en los cuales prosperan u obtienen mejores resultados.

Usualmente, los cambios de ideologías se dan en contextos de conflicto, de oposición o incluso de guerra. Algunos ejemplos evidentes de esto los podemos encontrar en las propagandas realizadas durante la segunda guerra mundial o en los discursos políticos que abogan por un “cambio”.

Asimismo, también pueden darse en disputas sociales como la discriminación racial, discriminación por orientación sexual, la xenofobia o incluso en la aporofobia.

Por su parte, si bien es cierto que hay una cierta competencia entre marcas, el contexto propenso para persuadir a una persona a que compre un producto o servicio se da en contextos pacíficos, de la vida cotidiana y en donde la prioridad es cubrir necesidades particulares.

El impacto que pueden llegar a tener

Anteriormente tocamos los objetivos que persiguen la propaganda y la publicidad. Ahora hablaremos sobre los impactos que pueden llegar a tener en la vida de un individuo.

Una buena publicidad hace que un individuo reconozca que tiene una necesidad y que el producto o servicio que están ofreciendo es la solución para cubrirla. En tal caso, la publicidad persuade al individuo para que piense que lo que están ofreciendo es la mejor opción entre muchas otras.

Por su parte, una propaganda busca generar un cambio en la actitud de las personas, que piense de una determinada manera y que vea al mundo desde una perspectiva diferente.

Por consiguiente, se puede apreciar como la publicidad identifica necesidades y propone soluciones, mientras que la propaganda invita a un cambio de conciencia y reflexión en uno o varios ámbitos.

Sus consecuencias negativas

Finalmente, así como la publicidad y la propaganda pueden influir en la vida de un individuo, también lo pueden llegar a hacer de una manera negativa. Sin embargo, ambas también difieren en este punto.

Por un lado, tenemos la publicidad engañosa, aquella que genera altas expectativas en un cliente, pero termina por decepcionarlo, ya sea porque el producto no se parece en nada a como aparecía en la publicidad o el servicio prestado llega a ser pésimo y no cumple con lo prometido.

Esto por supuesto afecta directamente a un individuo de manera monetaria, pero en los peores casos puede atentar contra su salud si nos remontamos a productos que llegan a ser consumidos.

Por otro lado, una propaganda puede llegar a promocionar posturas extremistas, discursos de odio o incluso ver a un determinado grupo como enemigos. En el peor escenario, puede incentivar a dogmatismos  y manipulaciones que atenten contra el bienestar de una sociedad.

¿La propaganda es buena o mala?

Antes de cerrar con ese artículo, quisiéramos realizar unas reflexiones finales en torno a la propaganda y la publicidad que estamos seguros de que serán de tu interés.

Al diferenciar la publicidad y la propaganda, es muy probable que llegaste a pensar que esta última presenta una connotación sumamente negativa. Después de todo, el fin de la propaganda es propiciar un cambio de ideología.

Sin embargo, si bien es cierto que a lo largo de la historia se ha utilizado la propaganda con fines nefastos, también ha habido casos en los cuales promover un cambio de percepción o de realidad ha contribuido a resultados positivos para una sociedad.

Algunos ejemplos de esto último lo podemos encontrar en la publicidad dirigida a promover la igualdad de género, a rechazar la discriminación racial, étnica, por orientación sexual, entre otras. En este sentido, la propaganda es buena o mala depende del mensaje que difunda.

Los 3 Tipos de publicidad más utilizados en la actualidad

Como ya sabrás, la publicidad cuenta con diversos canales o medios para darse a conocer. En vista de ello, dedicaremos un pequeño apartado para enumerar los 3 tipos más usados actualmente.

Anuncios de televisión

A pesar de que los medios tradicionales ya no captan el mismo número de personas como antes, uno de los medios para hacer publicidad que todavía se mantienen vigente es la televisión.

El punto fuerte de este tipo de publicidad es que se promociona productos o servicios por medios audiovisuales, siendo que un anuncio corto con una buena producción y una temática que acompañe a la promoción del producto sigue generando buenos resultados.

Publicidad online

La era digital influyó enormemente en la manera de hacer publicidad. Con la popularidad y el éxito de redes sociales como Facebook, Instagram y YouTube, las empresas se vieron obligadas a pasar de la publicidad tradicional a darse a conocer a partir de estas redes y por Google.

Publicidad exterior

Finalmente, un tipo de publicidad que no ha pasado de moda es la publicidad exterior. Por este tipo de publicidad se entiende las vallas publicitarias, carteles, marquesinas, panfletos y otros elementos que están presentes en lugares públicos que siguen atrapando la atención de transeúntes.

 

Otro ejemplo es el reparto de panfletos que se llevan a cabo a través de empresas de buzoneo en Barcelona o cualquier otra ciudad.

La propaganda en las empresas

Publicidad en Times Square
Publicidad en Times Square

Anteriormente establecimos que las figuras principales de la publicidad y la propaganda eran las empresas y los gobiernos respectivamente. Si bien es poco común que un gobierno promocione un producto o servicio en particular, las empresas efectivamente pueden elaborar propagandas.

¿Por qué una empresa haría tal cosa? Es simple: al día de hoy, las grandes marcas buscan presentar una identidad más personal, más humana que los conecte con su público objetivo y lo distinga de su competencia. No es lo mismo una empresa que solo quiera vender a una con otros intereses.

Así pues, podemos ver como marcas como Nike, Coca Cola, Toyota y muchas otras promueven mensajes positivos o que llaman a la reflexión sobre temas sociales o del día a día cotidiano que no están vinculados con la venta de un producto.

Conclusiones

En síntesis, podemos decir que la propaganda y la publicidad se diferencian en aspectos como definición; objetivo, público, alcance, contexto en donde prosperan, impacto y consecuencias negativas.

Además de ello, vimos como el mensaje puede hacer que la publicidad llegue a ser buena o mala, los 3 tipos de publicidad más utilizados en la actualidad y cómo ls propaganda puede llegar a ser sumamente beneficiosa para una marca o empresa.

Así pues, aun cuando la mayoría de las personas tiendan a confundir estos términos por las similitudes que vimos al principio de esta sección, si eres un especialista en marketing o en comunicación no debes incurrir en el mismo error.

Asimismo, al conocer las diferencias entre publicidad y propaganda, no solo te hace un profesional más preparado, sino que te permite trabajar mucho mejor en cualquiera de ellas al saber los objetivos que persiguen, el público que deben llegar, etc.